En una industria donde las secuelas y los remakes dominan el mercado, siempre es motivo de celebración recibir una nueva propiedad intelectual (IP) de presupuesto Triple A. Capcom nos entrega Pragmata, una aventura de ciencia ficción que, tras años de misterio, finalmente aterriza para demostrarnos que la creatividad de la compañía japonesa está en su mejor momento.

Una Odisea Lunar: Hugh y Diana
La historia nos pone en las botas de Hugh Williams, un ingeniero que se encuentra realizando labores de mantenimiento en “La Cuna”, la base lunar de la corporación Delphi. Lo que debería ser una misión rutinaria se convierte en una pesadilla cuando una falla sistémica desata el caos, haciendo que la IA de la base identifique a Hugh como una amenaza.

En medio del desastre, Hugh encuentra a Diana (TI03367), una androide con apariencia de niña cuyas habilidades de hackeo son la clave para la supervivencia de ambos. Lo que hace especial a Pragmata no es solo su entorno tecnológico, sino el núcleo humano de su narrativa. La relación entre Hugh y Diana evoluciona de manera orgánica; ella no se siente como una simple herramienta de juego, sino como una compañera con curiosidad infantil y un deseo genuino de conocer la Tierra.
Jugabilidad en PC: Precisión y Estrategia
Habiendo probado el título en Steam, la experiencia destaca por una fluidez técnica envidiable. El control de Hugh, apoyado por sus propulsores para deslizarse y flotar, se siente sumamente responsivo con el uso de teclado y ratón o mando de alta gama.

El combate es donde Pragmata rompe esquemas. Hugh utiliza armas de munición infinita (con tiempos de recarga que exigen gestión) y gadgets de soporte, pero los enemigos robóticos son extremadamente resistentes. Aquí entra la mecánica principal: el hackeo en tiempo real. Mientras disparas y esquivas, Diana debe resolver pequeños rompecabezas para exponer los puntos débiles de los enemigos. Al principio, realizar ambas tareas simultáneamente parece abrumador, pero Capcom ha calibrado el sistema para que las decisiones de microsegundos —hackear para confundir o para aumentar el daño— resulten en un combate profundamente satisfactorio y estratégico.
Exploración vertical y “El refugio”
“La Cuna” es mucho más que una base fría y gris ya que el diseño de niveles nos lleva desde pasillos claustrofóbicos hasta réplicas gigantes de ciudades donde la exploración se vuelve vertical y recompensa a quienes se desvían del camino principal. El sensor de Diana es vital para encontrar coleccionables que mejoran sus habilidades, aunque el mapa general de la base podría ser un poco más detallado para evitar la desorientación en zonas complejas.

Entre misiones, el regreso al Refugio es esencial. Este espacio sirve para mejorar el equipo, conversar con Diana y participar en retos especiales con Cabin, un robot asistente que añade un toque de humor y ligereza a la tensión del juego.
Conclusión
Pragmata es un triunfo para Capcom y una bocanada de aire fresco para el género de acción. Con una campaña de aproximadamente 12 a 15 horas (que puede extenderse a las 20 si buscas el 100% y el modo “Lunático”), el juego logra establecer un mundo fascinante con personajes entrañables. Aunque el flujo del combate puede verse interrumpido ligeramente por los tiempos de recarga de las armas básicas, la profundidad estratégica y la calidad del RE Engine en PC hacen que sea una experiencia imperdible. Es el inicio de lo que, esperamos, sea una larga y exitosa franquicia.






